La palabra Fisioterapia proviene de la unión de las
voces griegas: physis, que significa naturaleza y therapeia, que quiere decir tratamiento. Por tanto, desde un punto de vista etimológico, Fisioterapia o physis-therapeia
significa “Tratamiento por la Naturaleza”, o también “Tratamiento mediante Agentes Físicos”.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define en 1958 a la Fisioterapia como: "El arte y la ciencia del tratamiento por medio del ejercicio terapéutico, calor, frío, luz, agua, masaje y electricidad. Además, la Fisioterapia incluye la ejecución de pruebas eléctricas y manuales para determinar el valor de la afectación
y fuerza muscular, pruebas para determinar las capacidades funcionales, la amplitud del movimiento articular y medidas de
la capacidad vital, así como ayudas diagnósticas para el control de la evolución".
Desde el aspecto relacional o externo, como “uno de los pilares básicos de la terapéutica, de los que dispone la
Medicina para curar, prevenir y readaptar a los pacientes; estos pilares están constituidos por la Farmacología, la Cirugía, la Psicoterapia y la Fisioterapia”
Desde el aspecto sustancial o interno, como “Arte y Ciencia del Tratamiento Físico, es decir, el conjunto de técnicas
que mediante la aplicación de agentes físios curan, previenen, recuperan y readaptar a los pacientes susceptibles de recibir
tratamiento físico”
La fisioterapia o
medicina física y rehabilitación es una especialidad médica que se encarga del manejo de enfermedades y procesos que producen discapacidad física o mental, incluyendo aquellas que producen dolor como síntoma predominante.
Dado la inmensidad de enfermedades
que alteran parcialmente o permanentemente la función corporal, la fisiatría se divide en una serie de sub-especialidades
dirigidas a problemas específicos, como rehabilitación en pediatría, rehabilitación en adultos, electrodiagnóstico y rehabilitación de dolor crónico, entre otras.
Deficiencia, secuelas, discapacidad y minusvalía
Se reconoce en
la fisioterapia varios conceptos que le son fundamentales:
Deficiencia: Resultado de una alteración del órgano, ya sea en morfología y/o en su función.
Secuela: Lesión o afección consecutiva a otra, puede ser temporal o permanente. Enfermedad derivada del proceso
fisiopatológico de otra enfermedad.
Discapacidad: Alteración de la funcionalidad de la persona, generada por una deficiencia o una secuela.
Minusvalía: Alteración social de la persona, secundaria a una discapacidad no compensada que
interfiere su rol social.
Órgano vs. función:
A diferencia
del grueso de las especialidades médicas no hay en la fisioterapia la limitación al diagnóstico y tratamiento de cierto órgano,
lo que se valora es la función general del individuo, iniciando por lo más básico, las actividades básicas cotidianas, progresando
a las actividades ocupacionales y sociales y finalizando con las actividades funcionales más elevadas como lo son las recreativas,
lúdicas y creativas.
Actividades
básicas cotidianas:
Se refiere a
las actividades más básicas de la función diaria de un individuo.
Alimentación: Poder llevar el alimento a la boca, masticar y tragarlo.
Aseo: Poder limpiarse a sí mismo y arreglarse como socialmente se suele presentar.
Aseo personal: Poder manejar sus esfínteres para miccionar y defecar autónomamente.
Traslados. Poder cambiar de posición en una cama, en una silla, en un inodoro, en una ducha y levantarse de
estos lugares para desplazarse según sus capacidades.
Desplazamiento: Poder transportarse autónomamente en su casa, en la calle o en su sitio de trabajo.
Métodos para diagnóstico y tratamiento
Algunos de los
métodos que posee la fisioterapia-kinesiología para diagnóstico y tratamiento son:
La aplicación
de medios físicos es la principal herramienta no manipulativa. Entre los más usados tenemos:
Corrientes eléctricas en sus variedades, galvánicas, baja, media y alta frecuencia, corrientes T.E.N.S, corriente
interferencial.
Ultrasonidos.
Radiación infrarroja y ultravioleta.
Radiación láser.
Radiaciones de radiofrecuencias.
Aparatos eléctricos con efecto mecánico, presoterapias.
A diferencia
de otros métodos médicos, los medios físicos poseen una especificidad única para influenciar los sistemas biológicos, sin,
muchas veces, efectos secundarios notorios o permanentes. Además permiten la aplicación de tratamientos muy precisos sin necesidad
de abrir el cuerpo humano.